Review: Kingston HyperX Cloud II

Pruebas

Kingston HyperX Cloud II 21

Para nuestras pruebas hemos usado, además de su propia tarjeta de sonido, la integrada en la placa base MSI Z170A Gaming M7 y la tarjeta de sonido dedicada Sound Blaster Z. Aunque la mayor parte del tiempo los hemos usado con su propia tarjeta, comentaremos en ciertos puntos las diferencias encontradas con las otras dos.

Hablemos en primer lugar de su ergonomía. Personalmente, el sistema ideado por Beyerdinamic y copiado por Takstar para dar vida a su auriculares y los de esta y otras marcas me parece de los mejores que podemos encontrar en el mercado. El ajuste sobre la cabeza es bastante bueno, pues apenas los notamos sobre la cabeza y el ajuste lateral no ejerce demasiada presión, mientras no tengamos una cabeza demasiado generosa. Tras horas de uso, se hacen cómodos y nada molestos, sin presión alguna sobre las orejas, pero se pueden quedar algo pegados a su alrededor por culpa de las almohadillas de cuero, pero nada grave.

Al ser un modelo cerrado, era de esperar una buena insonorización tanto del ruido externo como de nuestro sonido hacia el exterior, y así es.

Algo importante es su volumen máximo. Si bien en la tarjeta de sonido integrada en la M7 puede parecer que no dan mucho de sí, aunque llegan sin distorsión a su máximo, es colocarlos en la Sound Blaster Z y tener volumen de sobra gracias a su amplificador, aunque ese volumen de sobra nos hace que al pasar a los altavoces tengamos que re-regular el volumen para escuchar algo, y tener cuidado al volver a los cascos para que no truenen. En el punto intermedio queda su propia tarjeta de sonido, la cual ofrece mucho volumen pero sin al pasar del 75% tenemos una saturación del sonido que no ocurre con la SBZ.

Pero centrémonos ya en lo más importante: su calidad de sonido. Debemos empezar destacando que son unos auriculares de notable calidad, algo que era de esperar por su diseño y por su casi segura fabricación en las instalaciones de Takstar (como su modelo competencia).

Su perfil de sonido tiene cierta tendencia en V, con unos graves algo subidos (de esperar al ser cerrados) pero siendo muy rápidos y precisos. Los medios son muy marcados para llevar fuertes las voces y guitarras, haciéndolas muy distinguibles del resto. Por último, unos agudos también algo elevados pero finos y cristalinos dan unos detalles impresionantes en los toques más sutiles.

La escena que crean es realmente buena para un modelo cerrado, aunque comparados con los Takstar Hi2050 (su equivalente abierto) hay grandes diferencias. Aun así, la separación entre instrumentos es realmente buena y para juegos permite una mayor sensación de amplitud que siempre permite posicionar mejor.

Es en referencia al punto anterior donde entra en juego su modo 7.1, el cual simplemente podemos activarlo o no desde el mando. Para música, directamente queda descartado, pues destroza el sonido generando ecos inexistentes y repitiendo sonido que no debe (como todos los auriculares con sonido envolvente virtual). Pero, ¿qué pasa en juegos? En juegos este efecto nos hace meternos de lleno en la acción, pues pasamos de tener un sonido a izquierda o derecha claramente identificable a que este recorra una “habitación virtual” creada alrededor de nuestras cabezas con el sonido rebotando en las paredes y llegando al oído del lado opuesto de donde parten, es decir, el sonido que parte de la izquierda también los escucharemos en el oído derecho, aunque mucho más atenuado. Con esto se consigue una gran inmersión y realismo, pues físicamente escuchamos de esta forma, pero el posicionamiento frontal/trasero no es la panacea y, aunque se realza, no termina de ser perfecto.

No podíamos terminar el análisis sin hablar de su micrófono desmontable. Este es, por desgracia, el punto flaco de estos auriculares. Si bien es completamente valido para un uso convencional, los que buscan un sonido de alta calidad no quedaran convencidos. Su principal problema es que al ser cardiode recoge mucho ruido ambiental, sobre todo del teclado, y que su volumen es algo corto. Al aplicar ganancias se amplifica aún más el sonido de las teclas, llegando a ser bastante molesto. Personalmente tenía entendido que una de las ventajas del Cloud II frente al original era un micrófono mejorado, pero o bien no es así o el original es nefasto.
Seguir leyendo...

Artículos relacionados