El Gobierno de EE.UU. lanza a subasta el superordenador Cheyenne: 8.064 CPU Intel Xeon

Si quieres mejorar notoriamente la potencia de tu PC, debes saber que la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos está subastando su superordenador Cheyenne. Lanzado originalmente en el año 2016, este superordenador llegó a ser el vigésimo primer superordenador más potente del mundo. Ahora, desfasado respecto a los superordenadores modernos, el Gobierno de EE.UU. busca una nueva casa para este equipo por medio de una subasta en GSA Auctions.

Por si acaso, antes de darte a conocer lo que te llevarás, tienes que tener en cuenta que, en caso de que lo compres, tendrás que hacerte cargo de los gastos de su reubicación. Los gastos estimados para su reubicación superan los 30.000 euros (y eso dentro de EE.UU.). También debes tener en cuenta que, dependiendo del coste de la electricidad, aprovechar el potencial de este superordenador, que consume unos 1.730 MW, te costará más de 4.000 euros cada día de funcionamiento.

Estas son las especificaciones del superordenador Cheyenne en subasta

Superordenador Cheyenne

El superordenador Cheyenne esconde en su interior 8.064 procesadores Intel Xeon E5-2697v4. Esto implica tener acceso a un total de 145.152 núcleos y 290.304 hilos de procesamiento. Estos núcleos están basados en la arquitectura Broadwell, están fabricados a 14 nm, y son capaces de alcanzar una frecuencia máxima de 3,60 GHz. Ahora bien, cada una de estas CPU tiene un TDP de 145W. Es por ello que ya te adelantamos que cuenta con un sistema de refrigeración por agua para que sea capaz de funcionar a máximo rendimiento sin ningún tipo de problema.

Estos procesadores se acompañan de nada menos que 313.344 GB de memoria RAM ECC DDR4 a 2.400 MHz. Si te preocupa el almacenamiento, deja de hacerlo, pues ofrece capacidad para almacenar unos 36 Petabytes de información. Todo ello se acompaña de 28 bastidores electrónicos refrigerados por agua, o dos racks de gestión refrigerados por aire. Todo ello, en su día, daba una potencia de 5,44 Petaflops. Ahora su rendimiento será inferior por varios motivos, y es por ello que, por su precio, está regalado.

De costar 10 millones dólares, a aspirar comprarlo por solo 40.385 dólares

Superordenador Cheyenne

Tras 15 pujas, el superordenador Cheyenne se podría comprar por 40.385 dólares en el momento de la redacción. Ahora bien, hay varias cosas que no se tienen en cuenta. Primero, pagar casi una cifra similar para su transporte. Eso es lo de menos, y es que todo el cableado de fibra óptica, CAT5 y CAT6 que interconecta todo, no se incluye en la compra. También podrían existir elementos no funcionales por una rápida desconexión de los sistemas que hayan sido salpicados con el líquido refrigerante. Se indica que cerca del 1% de los nodos presentarán fallos debido a este problema.

Evidentemente, quien compre este superordenador no lo quiere para volver a ensamblarlo. Vender todos sus componentes sueltos tiene más valor, pero claro, hay que tomarse el tiempo de conseguir dar salida a todo este hardware para recuperar la inversión, y generar ingresos adicionales. Solo la memoria RAM supone más de 300.000 euros en ventas. El almacenamiento y las CPU también generarán ingresos adicionales. Evidentemente, nadie lo comprará para montarlo en casa, pero resulta curioso ver la subasta de un superordenador.

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El sistema se proporciona en su estado actual. Consta de 7 pares de E-Cell, cada uno de los cuales formaba parte originalmente del superordenador Cheyenne iniciado en 2016 y operativo durante 7 años. Sin embargo, el sistema experimenta actualmente limitaciones de mantenimiento debido a desconexiones rápidas defectuosas que provocan salpicaduras de agua. Dado el gasto y el tiempo de inactividad asociados a la rectificación de este problema en los últimos seis meses de funcionamiento, se considera más perjudicial que la tasa de fallos prevista de los nodos de cálculo.

Aproximadamente el 1% de los nodos experimentaron fallos durante este periodo, atribuidos principalmente a módulos DIMM con errores ECC, que seguirán sin repararse. Además, el sistema se someterá a un drenaje de refrigerante.

Cada par E-Cell incluye una unidad de distribución de refrigeración (CDU) diseñada para conectarse a un circuito de refrigeración de la instalación. La mayoría de los componentes son específicos del ordenador SGI/HPE modelo 8600, excepto los procesadores Xeon y los módulos DIMM ECC-DDR4, que son genéricos y aptos para su reutilización en otros sistemas.