China se queja formalmente a EE.UU. sobre los bloqueos en las exportaciones de escáneres desde Europa y Japón

Dicen que dos noticias se leen mejor juntas, y en ciertas ocasiones sí que es verdad. Por ello, venimos de un informe de Barclays realmente inquietante, porque afirma que China duplicará su capacidad de producción de chips en solo 5 años, y ahora, justamente horas después, conocemos más datos sobre el país de Xi Jinping. Y es que el país se ha quejado formalmente a EE.UU. por la interferencia que está realizando con terceros países en cuanto a las exportaciones de escáneres de litografía, ¿qué trama China exactamente ahora?

"A Dios rogando, y con el mazo dando", el refranero español es sabio y gusta usarlo, porque refleja, como en esta ocasión, el doble juego de China. EE.UU. no está dejando respirar al dragón rojo, mientras este intenta pedir una prórroga girándose para pegar el bocado en la yugular de su rival. ¿Tiene China de lo que quejarse realmente? La conversación de ambos países no tiene desperdicio, eso seguro.

Las sanciones y bloqueos de EE.UU. a China sobre las exportaciones de los escáneres surten efecto

Wang-Wentao-vs-Gina-Raimondo

Por desgracia no se puede interpretar de otra manera. China ha descolgado el teléfono y ha querido hablar con EE.UU. para pedirle explicaciones sobre lo que está haciendo con el resto de países que pueden suministrarle los escáneres necesarios para sus FAB de chips.

Evidentemente, por debajo y bajo cuerda, SMIC, Huawei y otras empresas de su industria realizan ingeniería inversa a los escáneres de esos mismos países que nombra en la conversación el Ministro de Comercio de China.

Y es que Wang Wentao ha estado hablando con su homóloga, la famosa Gina Raimondo, Secretaria de Comercio de EE.UU., y según se ha revelado, ha sido bastante tensa. Y es que, según fuentes gubernamentales, tensión es la palabra clave aquí.

Wentao se quejó de que EE.UU. está usando su influencia con países aliados para instarles a no vender sus escáneres cuando están, en teoría, en un mercado libre, a lo que EE.UU., al parecer, les ha hecho referencia al hecho de que dichos escáneres tienen piezas o tecnología americanas, y que están en su derecho de prohibirles a estos aliados el suministro de piezas si ellos venden a China.

Un tira y afloja que puede terminar en más restricciones

Gina-Raimondo-hackeada-en-China

Otro de los temas a tratar ha sido, como no podía ser de otra forma, la IA. EE.UU. domina el sector con mano de hierro con NVIDIA, Intel y AMD, así como Microsoft y Amazon. Prácticamente tienen el monopolio del hardware y el software más avanzado del mundo, y China lo necesita.

Wentao recriminó que las últimas restricciones son demasiado duras contra su país, puesto que no se bloquean productos en sí mismos, sino que se fijan unos límites de rendimiento (TPP) donde ningún hardware puede superarlos.

Evidentemente, China considera tanto el problema con los escáneres, así como el bloqueo del hardware de IA una interferencia injustificada en las prácticas comerciales comunes entre países, donde al mismo tiempo ha acusado a Estados Unidos de un uso indebido de los mecanismos de control de exportaciones.

Raimondo, por su parte, alegó que están buscando un equilibrio entre la seguridad nacional de su país y la cooperación económica, una forma muy elegante de sacarles "el dedo de enmedio", sabedores de que China está jugando fuerte por detrás y planea el contraataque a base de una mayor industria y una ola de patentes que serán efectivas en unos años, lo que complicará la innovación de EE.UU.

¿Quién lleva razón aquí? ¿El que protege la inversión de sus empresas y su liderato a base de bloqueos para proteger su I+D y tecnología? O, en cambio, ¿el que intenta desbancarlos y se queja de competencia desleal porque ya no puede comprar la tecnología para copiarla y adelantar años de desarrollo? En cualquier caso, la respuesta no es sencilla.