Tu fuente de alimentación influye en que tu RTX 40 se pueda quemar o no: mismo cable 12VHPWR, distinta temperatura

Era una de las grandes incógnitas de todo el problema relacionado con las RTX 40 quemadas y los cables. Las PSU siempre han estado en el ojo del huracán, pero salvo contados casos que ya vimos en su momento, estas no ardían. Como mucho, el conector que integran terminaba derritiéndose como el de las gráficas, pero, ¿cómo afecta entonces la fuente de alimentación al conector y su temperatura? Pues los compañeros de Hwcooling nos van a sacar de dudas entre este triángulo de fuego entre fuente de alimentación, cable 12VHPWR, la temperatura y GPU.

Hay varias particularidades a tratar aquí. En primer lugar, la GPU como tal se suprime por un módulo de carga Chroma 63106A para establecer una estabilidad en el consumo y amperios. Esta unidad no tiene refrigeración activa ni flujo de aire indirecto, por lo que las temperaturas serán algún grado más altas frente a una GPU en una torre, que a poco que le dé el aire a dicha GPU, deberían de restar algún grado. Sea como fuere, es interesante para medir lo que se precisa.

Fuente de alimentación y cables 12VHPWR, ¿influye el modelo en concreto en la temperatura?

Cable-12VHPWR-quemado-RTX-4090-bien-enchufado

Respuesta corta y breve, sí, y mucho. La fuente de alimentación influye en una manera supina, por lo que te invitamos a seguir leyendo para darte cuenta de lo dicho. Por definición, el 12VHPWR, según el PCI-SIG, debe soportar hasta 55 amperios, de ahí para arriba va destinado a lo que la PSU pueda aguantar por cable, y por ello las GPU bajo LN2 suelen usar varios de ellos.

Además de lo dicho, las pruebas se han realizado tomando mediciones con una cámara FLIR a los 600 segundos de carga con temperatura ambiente controlada de 19º C. Se han probado 12 modelos de PSU de distintos fabricantes dentro de la gama media alta y con una potencia de entre los 850W y los 1000W, por lo que se presuponen buenos cables en general al ser fuentes de alimentación con 12VPWR preparados para cualquier gráfica actual, incluso gama extrema.

Una disparidad de temperaturas que plantean muchas dudas sobre ciertos modelos y fabricantes

Hay muchas sorpresas en los datos. Lo primero, antes de entrar en ellos, es discernir entre las distintas tablas. Hay dos métricas generales:

  • Temperatura en la carcasa, es decir, en el conector en sí mismo.
  • Temperatura en la insulación del cable, o lo que es igual, en el cable propiamente dicho.

Por cada métrica hay dos tablas, cuatro en total. Cada una de estas métricas comentada tiene la temperatura máxima y media, dando esas 4 que nos muestran mucho mejor quién hace un buen trabajo y quién no.

Con esto claro, podemos ver arriba las dos gráficas que corresponden a la carcasa con un límite de 53A, siendo dos por debajo del límite y mucho por debajo de lo que consume una RTX 4090 en peak (45A). Aquí se aprecia perfectamente que MSI y ASUS con sus respectivos modelos como temperatura máxima alcanzan niveles por encima de los 80 grados, algo inaceptable.

Esto es debido a que sus cables cumplen la normativa especificada AWG 18 en algunos de ellos y no todos son AWG 16 como cabría esperar. Exactamente lo mismo ocurre en el modelo de MSI. Otros fabricantes, aunque también hacen esto, no presentan un problema añadido que sí que tienen ASUS y MSI: los pasadores presentan un mayor hueco, lo que genera un menor contacto y aumenta, por lo tanto, la resistencia transitoria al paso de energía, sobrecalentando el conector.

La elección de una fuente de alimentación es clave para una GPU y la temperatura del cable

Las temperaturas en los cables son realmente muy parecidas en todos los ámbitos, con un GAP de apenas 2 grados entre ellos, lo que evidencia todo lo dicho y el trabajo realizado por las compañías a una igualdad bastante cercana en vatios.

La que peor disparidad de datos encuentra es la Cooler Master GX III, que enfrenta 66,5 grados en el conector y 61,2 en el cable como máximas. Realmente curioso. Como vemos, las diferencias son palpables y en muchos casos se acercan a la máxima de 105º C que soporta el conector. Teniendo en cuenta que estas temperaturas crecerán con las horas y que de no conectarse hasta el final el 12VHPWR tanto en el lado de la fuente de alimentación como de la GPU, esto empeorará, ya podemos hacernos una idea del grado de estrés térmico que soportarán las partes.

No olvidemos que los ciclos térmicos entre calentarse, enfriarse y volverse a calentar conforme pasen los días y las sesiones de gaming, unido a una mala postura del cable agravarán a mayor ritmo lo visto con el paso del tiempo, terminando en una desgracia para uno o varios componentes.

Por tanto, la fuente de alimentación y el cable sí que suponen una ventaja clara en el caso de modelos mejor fabricados y con mayor calidad a la hora de enfrentar la compra de una RTX 40, ya que hay hasta un 52% de temperatura entre el mejor y el peor, lo cual es una barbaridad.