Rusia crea una herramienta de fabricación litográfica por el precio de un coche chino, ¿el primer paso para avanzar en chips?

Rusia tiene una gran noticia que dar al mundo desde San Petersburgo, y es que ya tiene disponible su nueva herramienta litográfica para la fabricación de lo que ellos han llamado "microcircuitos". La herramienta es bastante peculiar por varios motivos, pero en cuanto a litografía se refiere destaca por encima del resto al no usar ningún tipo de máscara, lo que es novedoso en el sector, permitiendo simplificar mucho el diseño y ahorrando una cantidad de dinero muy alta. ¿Han recibido ayuda desde China? ¿Cómo han conseguido algo que hasta ahora ni ASML ha podido lograr?

Últimamente hay muchas noticias desde China por los avances que están consiguiendo en el campo de los chips y la litografía, pero Rusia tampoco quiere quedarse atrás. Es cierto que llevan todavía más retraso que su ahora gran aliado, pero parece que el ingenio ruso, demostrado durante décadas en el apartado militar, comienza a dar sus frutos.

Rusia a por la soberanía tecnológica con su nueva herramienta de fabricación litográfica

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Antes de comenzar a desentrañar todo lo que han comentado, que no mostrado, un inciso. Hablamos de una herramienta de fabricación litográfica, que no es lo mismo que una herramienta de fabricación para chips, porque para eso se necesitan varios pasos más, o al menos, uno más, dependiendo de cómo se interprete lo que han dicho desde la Universidad Politécnica de San Petersburgo.

Y es que es un poco confuso todo si tenemos en mente cómo funciona un escáner o herramienta litográfica (ahora sí) para chips europea u occidental, en términos generales. Desde la SPbPU se indica que se han desarrollado dos instalaciones para la producción de nanoestructuras microelectrónicas, es decir, para nanolitografía, que tiene como particularidad el prescindir de máscaras, pero permite al mismo tiempo el grabado químico de plasma en silicio.

Funcionamiento de esta herramienta de dos salas

En términos generales se podría pensar que eso es precisamente lo que hace un escáner de ASML como concepto, pero realmente en cuanto a su función no es así. La Universidad de San Petersburgo afirma que la primera sala se utiliza para obtener una imagen sobre el sustrato, como decimos, sin usar una máscara en el proceso. ¿Cómo lo hace? No lo sabemos, ni seguramente lo sepamos a ciencia cierta, pero sí que han desvelado que el proceso usa un software especializado que está totalmente automatizado.

En la sala dos, una vez que se obtiene la imagen sobre el sustrato mediante la fase 1, se procede con la máquina para el grabado químico por plasma en el silicio, es decir, en la oblea. Aquí sí tenemos más información, puesto que la Universidad asegura que esta segunda sala utiliza el patrón creado por la primera para formar las nanoestructuras, pero al mismo tiempo afirman que luego se pueden crear membranas en el silicio.

Esto es útil para, por ejemplo, los sensores de los barcos por presión, contraponiendo una y otra capa.

Un enfoque militar en primer término

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Como buenos rusos, haciendo gala de su fama de buenos militares, parece que el primer uso será para los equipos radar de barcos y de submarinos. Se asegura que la vida útil de estos puede aumentar en más o menos 20 veces. Por si fuese poco, la tecnología también tiene visos de aplicarse a paneles solares para mejorar la eficiencia de estos sin importar si está nublado o soleado, bajando además su peso y tamaño.

Curiosamente, la Universidad de San Petersburgo no ha especificado si algún fabricante ruso de chips está interesado en esta nueva herramienta de fabricación litográfica. Lo que sí que han dicho es que el siguiente paso es usar IA para mejorarla, sin tampoco especificar qué tareas resolverá y dónde puede ayudar a dicha mejora.

Lo que sí sabemos al respecto de los chips en Rusia es que la IAP RAS está desarrollando el primer escáner de litografía nacional que pueda producir chips a 7 nm, en principio, para 2028. Entre tanto, esta herramienta de fabricación litográfica con su bajo coste (49 mil dólares, lo mismo que un coche eléctrico chino premium) será un paso adelante para conseguir ese objetivo.