Reunión clave en la Casa Blanca: EE.UU. quiere terminar con los chips para China

En estos mismos momentos, al redactar este artículo, el presidente Biden está en una tensa reunión con dos actores fundamentales en la industria. La reunión de este mismo viernes intenta asfixiar a China hasta un límite que ni nos imaginamos, puesto que EE.UU. quiere terminar con los chips y los equipos hacia el país asiático, devolviéndolo al ostracismo de antaño. Para lograrlo necesita el apoyo de Holanda y Japón, pero estos no están por la labor. ¿Qué pide la administración Biden en concreto en esta reunión por los chips para China?

La de hoy es la reunión que llevamos esperando meses y donde se pondrá la primera piedra para el boicot total del que hablamos hace un mes. La administración Biden no solamente ha ido a Holanda y Japón para reunirse con altos funcionarios de dichos países, sino que ha conseguido atraerlos a su terreno. El destino de los chips y los equipos para China está en juego y EE.UU. no quiere perder la partida.

EE.UU. con Holanda y Japón a por Xi Jinping en una reunión que marca el destino de los chips

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Ni el país europeo ni el japonés están por la labor, pero han accedido a escuchar las pretensiones americanas por boca de su presidente. Es un juego a tres que, ya erradicada Rusia del panorama de chips, ahora queda China como último bastión. El objetivo es limitar, si no en su totalidad, lo más severamente posible el acceso de China a la tecnología de fabricación de chips, frenando así los avances del país asiático y, con ello, limitando su despliegue.

Las dos empresas con sede en Holanda y Japón son ASML por el lado de los europeos, y Tokyo Electron por el japonés. Por ello, Fumio Kishida y Mark Rutte están en la casa blanca en una reunión clave con Biden en estos momentos, donde habrá un segundo intento el martes para acercar posturas dada la negativa de ambos países tras el primer "choque" que tuvieron en sus respectivos bloques hace tres semanas.

Si hay acuerdo, no será fácil, ni rápido, ni al gusto de todos

Joe-Biden-EE.UU.

Es el principal problema en esta reunión de los chips para China. No hay garantía alguna de acuerdo. Tanto Holanda como Japón ya han dicho muy claro que seguirán su propio camino y que este pasa, de momento, por seguir vendiendo a China sus equipos y, por ende, que el país de Xi Jinping tenga acceso a ciertos nodos litográficos para sus empresas.

Un alto funcionario americano comentó que "estas visitas no resultarán en un anuncio inmediato y son parte de nuestras consultas en curso sobre estos temas". Esto es debido al impacto que tienen Holanda y Japón en el mercado mundial. ASML es líder casi en solitario en escáneres EUV para grabar los chips, pero Tokyo Electron domina el 27% del mercado mundial de equipos para poder fabricarlos.

El problema es que Japón y Tokyo Electron dependen de China, porque el país de Xi Jinping les compra por un valor equivalente a una cuarta parte de los ingresos en este sector, y claro, es muy difícil renunciar a eso de la noche a la mañana.

"Creo que la percepción del desafío es muy, muy similar. Pero no creo que los japoneses cuestionen la premisa básica de que necesitamos trabajar de cerca en esto". dijo un alto funcionario americano.

El primer ministro holandés ha sido un poco más cerrado que el japonés, afirmando que el marco de la discusión y el acuerdo se debe hacer enfocado a "la cooperación tecnológica clave y una visión compartida para un Indo-Pacífico libre y abierto". Como vemos, ni será fácil, ni será rápido ni gustará a todos, quizás ni siquiera lleguen a un acuerdo en esta reunión de los chips para China, tirando por la borda en tal caso gran parte del esfuerzo americano por cerrarse a China con los chips.