La UE despierta: 270 millones para romper la dependencia tecnológica en chips

Parece que por fin la UE despierta de su letargo, parece que la guerra de Ucrania y la desglobalización han terminado por ofrecer el golpe de efecto que se necesitaba, aunque quizás no al nivel esperado por muchos. En cualquier caso, una nueva iniciativa de la Empresa Común Europea (EuroHPC JU) ha lanzado un proyecto muy interesante que estará basado en RISC-V y busca reducir la dependencia tecnológica de chips con EE.UU. y China. ¿De qué trata exactamente?

Pues es el primer paso para romper lazos que no interesan a Europa, es una convocatoria de propuestas para financiar un proyecto que pretende construir ordenadores de alto rendimiento y que tiene como pilar central la arquitectura RISC-V, así que vamos a conocer qué piden y qué ofrece la UE.

Europa, RISC-V y 270 millones para ser independientes

RISC-V

No es una barbaridad de dinero, pero al mismo tiempo es bastante. Es cierto que un proyecto similar, aunque en S-RAM, se lanzó en la época de los 90 para crear chips de memoria en Europa y se pusieron para ello 265 millones encima de la mesa. Pero tras la caída de Philips se dejó a un lado y nunca más se supo de ello. Ahora es algo distinto, ya que todo va regulado dentro del llamado FPA o Acuerdo de Marco y Asociación, donde la EuroHPC JU y un consorcio de la industria tienen que lanzar una estrategia e I+D para crear la tecnología innovadora de hardware y software para HPC con RISC-V.

Esta asociación se establecerá a través de un único FPA, que asegurará la implementación de la iniciativa a través de varios Acuerdos Específicos de Subvención (SGA) paralelos y consecutivos, así como complementarios, que llevarán a cabo las diferentes actividades en un marco común. Los SGA se implementarán como Acciones de Investigación e Innovación (RIA) o Acciones de Innovación (IA) en función de los objetivos concretos de la acción.

El FPA debe llevarse a cabo en diferentes fases, que se activarán después del logro de los hitos de progreso intermedios apropiados identificados por el Consorcio. El FPA permitirá el desarrollo coordinado de la tecnología, su validación y el cuidado del ecosistema. Los desarrollos deben integrarse en al menos una demostración piloto para validar los desarrollos y demostrar el potencial de escalabilidad hacia sistemas de exaescala.

La demostración debe instalarse en un entorno preoperativo en centros de supercomputación europeos para pruebas y validación de usuarios. El FPA y sus SGA deben apuntar a la entrega de componentes tecnológicos para construir y desplegar en la UE supercomputadoras de exaescala y post-exaescala basadas en tecnología europea.

Las propuestas en Europa para RISC-V y este proyecto serán aceptadas desde el 26 de enero de 2023 hasta el 4 de abril del mismo año, donde están en juego 270 millones de euros.

Los puntos clave a tratar para no depender de EE.UU. y China

China-vs-EE.UU.-vs-Europa

La FPA debe abordar un enfoque claro por todas las partes y tendrá que tratar y solventar 6 puntos muy claros y concisos, a saber:

  • Hardware RISC-V: aborda el diseño, el desarrollo, las pruebas y la cinta de diferentes generaciones de procesadores y/o aceleradores de alto rendimiento energéticamente eficientes, en particular enfoques basados ​​en chiplets, para informática de alto rendimiento (HPC), también vinculada a la nube o casos de uso de servidores de datos, usando sinergias con diseños y componentes desarrollados por proyectos financiados a través de la Empresa Común de Tecnologías Digitales Clave, en su caso.
  • Integración en bancos de pruebas y al menos un piloto en entornos preoperacionales en centros de supercomputación para pruebas y validación de usuarios.
  • Software RISC-V: desarrollo de una pila SW completa y el ecosistema de software asociado para los procesadores y/o aceleradores desarrollados, abordando las capas de sistema, middleware y aplicación. El desarrollo debe estar impulsado por las necesidades de los flujos de trabajo de HPC relevantes y los requisitos de las aplicaciones y los casos de uso de la nube o del servidor de datos cuando corresponda.
  • Se debe desarrollar y/o adaptar las otras tecnologías necesarias para la integración de los componentes basados ​​en RISC-V en soluciones HPC de grado industrial.
  • Identificar las aplicaciones y los dominios de HPC más críticos y trabajar para migrarlos y optimizarlos para el nuevo entorno basado en RISC-V y la amplia adopción de la tecnología desarrollada por parte de los usuarios.
  • Explorar y explotar las capacidades de fabricación existentes en Europa, incluidas las líneas piloto existentes o en desarrollo, para fabricar los componentes necesarios.

Como vemos, Europa intenta ponerse a la vanguardia en alto rendimiento con una apuesta totalmente interna, muy al estilo de China, donde no dependa de ningún hardware o software externo de validación o cálculo. Lo bueno es que al ser de código abierto, RISC-V y Europa podrán competir con un desarrollo muy novedoso, que al parecer en un futuro implementará la competencia no solo con x86, sino también con ARM.