Microsoft rebaja el precio de su Xbox Series S hasta los 229 euros

Microsoft ha anunciado que desde el día de hoy, hasta el 28 de noviembre, su Xbox Series S tendrá un precio de 229 euros. Esto implica un ahorro de 70 euros respecto al precio recomendado de venta (299 euros). Adicionalmente, ofrece hasta un 67% de descuento en los juegos más populares de la temporada, una oferta poco interesante al lado de poder comprar el Game Pass por 1 euro para los nuevos suscriptores.

Si ya tienes una consola, o un PC, y quieres un mando de Xbox, debes saber que la compañía también está ofreciendo un 30% de descuento en sus mandos inalámbricos. Esto implica que sus mandos pasan de costar 59,99 euros a 41,89 euros.

Si quieres jugar y gastar poco dinero, no hay nada mejor que una Xbox Series S

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En esencia, por 229 euros se puede adquirir una consola de nueva generación capaz de mover cualquier juego moderno. Es más que evidente que por dicho precio es imposible montar un PC, y menos aún un PC que mueva juegos actuales al mismo rendimiento que puede hacerlo esta consola. A esto hay que sumarle que incluye un SSD de 512 GB, lo que reduce enormemente los tiempos de carga. Y claro, que también por dicho precio ya tenemos un mando inalámbrico de Xbox.

Hay que recordar que esta gráfica hace uso de una CPU AMD Ryzen con 8 núcleos AMD Zen 2 (Ryzen 3000 series) con una tarjeta gráfica con arquitectura RDNA2. Esta sería equiparable, más o menos, a una AMD Radeon RX 5500 XT o NVIDIA GeForce GTX 1650 SUPER. Solo esta gráfica para PC, ya cuesta casi lo mismo que la consola. A esto hay que tener en cuenta que todos los juegos son optimizados para su configuración de hardware, por lo que a la hora de la verdad su rendimiento sería equiparable a gráficas más potentes como una GTX 1660.

La consola de Xbox recibió mejoras de rendimiento en Agosto

Si bien la Xbox Series S ofrece un rendimiento excepcional para el precio que ofrece, en agosto Microsoft anunció que su consola recibiría una actualización enfocada a mejorar el rendimiento. Esta mejora de rendimiento estaba ligada a solucionar unas limitaciones de memoria que afectaban directamente al rendimiento. En concreto, con esta actualización, los desarrolladores ganaron acceso a "cientos de megabytes" de memoria DRAM adicional. Esto elimina el cuello de botella que sufría en ciertas condiciones y, con ello, se mejoraba el rendimiento.

"Cientos de megabytes adicionales de memoria están ahora disponibles para los desarrolladores de Xbox Series S", afirmó en su día el equipo Game Dev de Microsoft a la hora de detallar las actualizaciones. "Esto da a los desarrolladores más control sobre la memoria, lo que puede mejorar el rendimiento gráfico en condiciones de memoria limitada".