Europa duda con la Ley de Chips: remodelación o desbandada de empresas

Lo que parecía ser un golpe de efecto de Europa ante el empuje de EE.UU se está convirtiendo mes tras mes en un problema cada vez mayor. Mientras que en el continente americano han sabido llevar el barco a buen puerto, en Europa nuestros legisladores están creando un conflicto y un malestar entre empresas secundarias y terciarias que promete ser complicado de arreglar, porque todo se basa en una remodelación de la ley, o una desbandada de muchas empresas que no están interesadas en participar ni con dinero ajeno. Es decir, se pide un ajuste de la Ley de Chips en Europa.

La Comisión Europea fijó unos objetivos muy claros: 43 mil millones para conseguir el 20% de la producción mundial de chips y claro, esto no es posible si enfocas el dinero a la industria más elitista que hay ahora mismo, como es la del hardware para PC y servidores. ¿Qué está fallando? ¿Cuáles son las quejas de las empresas?

Intel, Samsung y TSMC contentos con la Ley Chips de Europa, el resto quiere ajustes ...

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Quizás sea un problema de enfoque, quizás sea un problema de ineptitud, quizás ambas, pero nadie está contento en Europa con lo que la Comisión deslizó en febrero de este año. Los únicos que parecen tenerlo claro son los tres grandes, ya que la Ley parece hecha para ellos.

Si se quiere conseguir el 20% de la cuota mundial de semiconductores y chips, el objetivo tiene que ser claro, porque esa cuota se puede conseguir de muchas maneras. La primera es con chips de muy alto volumen y bajo precio, la segunda con chips de alto volumen y una rentabilidad mayor, la última es a base de fabricar chips de alto rendimiento en gran volumen y con la mayor rentabilidad.

La UE ha optado por esta última, pero eso implica tener unos complejos inmensos con un volumen tan alto que rivalicen en muchos casos con los dos estratos inferiores, el problema... Es que eso implica lograr un crecimiento exponencial que nunca antes se ha visto en este segmento del mercado.

Pero claro, el volumen general de chips de alto rendimiento es de solo el 4% del total (16 nm e inferiores) y la demanda es menor, y se está reduciendo por cómo está el mercado, la economía y la ralentización parcial de los avances. Por ello, grandes empresas anexas a las tres principales están pidiendo un ajuste a dicha Ley Chips de Europa, por diferentes motivos.

Europa quiere innovación, las empresas quieren volumen

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Es la pescadilla que se muerde la cola: quieres empujar, pero no puedes hacerlo sin el ecosistema anexo a las empresas punteras. Siemens, por ejemplo, es bastante clara al respecto al afirmar que se necesita expandir absolutamente la Ley de Chips Europea mediante un ajuste claro y conciso.

Indicó que los chips en nodos maduros, sobre todo para aplicaciones industriales, son los que tendrían que desarrollarse aquí en Europa. El CEO de Infineon echa más leña al fuego afirmando que Taiwán está 20 años por delante de Europa en nodos avanzados y que si ahora el viejo continente quiere reducir la brecha, de esos 43.000 millones más del 50% tiene que ser destinado a todo el ecosistema anexo a este.

Pero claro, también avanza que tendría que darse la financiación a la investigación, la infraestructura, el suministro de energía y la integración de la cadena de suministro que tanto está dando que hablar en algunos sectores fuera del nuestro, el PC. Para rematar, su CEO afirma que la autosuficiencia de Europa es imposible, todo sigue demasiado ligado y tendría que haber muchos más cambios y avances en muy poco tiempo.

Por otro lado, STMicroelectronics ha dicho al canal francés BFM TV que no participará en el proyecto de la Ley Chips de Europa sin un ajuste que incluya más industrias y tecnologías fuera de las más avanzadas. Y tiene sentido, puesto que actualmente se calcula que el 67% de los chips actuales tienen un proceso litográfico de 90 nm o más, mientras que el 21% está entre los 65 nm y los 22 nm.

De manera que solo el 12 % está por debajo de 22 nm y de ese porcentaje solo el 4% por debajo de 16 nm. En otras palabras, si Europa se centra en la vanguardia tendrá que lanzar otro programa de inversión y ayudas por un montante igual o superior para poder recuperar cuota mundial en un plazo de tiempo óptimo, además, solo destinado a innovación, investigación y desarrollo de semiconductores.

Cuando producir en tu territorio no basta

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En este sentido, EE.UU lo ha tenido mucho más claro, porque a los 50.000 millones de dólares para infraestructura se le acompañó nada menos que 82.000 millones adicionales para I+D, números de infarto que nadie más puede seguir. El problema es que en Europa no tenemos ningún gran fabricante en volumen autóctono al nivel de Intel, Samsung o TSMC, y por lo tanto, lo que se quiere asegurar es esta innovación, pero traída ya de fuera.

Es decir, ser China en su versión 2.0, más avanzados, mejor organizados y siendo más punteros tecnológicamente hablando gracias a ASML y sus escáneres. Pero no se quiere lanzar una empresa de diseño de chips con capital público o privado para luego crear una FAB y generar en volumen. Europa se rinde y asume su papel secundario en esta industria, dejará a EE.UU el diseño, trabajará con UK para licencias ARM y centrará en Asia el volumen a gran escala para nodos maduros, pero no destacará en nada en absoluto, ya que solo se quiere traer la producción, no la innovación como tal, pero tampoco el volumen de tecnologías maduras y rentables, no se puede competir ya ahí.

Pero si no se hace, muchos se van a bajar del barco y sus chips son necesarios para la industria que se quiere montar... ¿Habrá un ajuste en esta Ley de Chips de Europa? ¿Se ampliará la inversión para copiar a los EE.UU? ¿Por qué no se pensó antes? Vamos para 7 meses de retrasos, injustificable, sin duda, puesto que EE.UU ya está en marcha, Taiwán va a toda máquina y China mueve ficha incluso con Huawei y sus limitaciones. Lo único claro es que o se escuchan a todas las partes y se satisface sus pretensiones en mayor o menor medida, o habrá una desbandada de empresas que dejarán coja la cadena de suministro.