Intel se pronuncia ante el movimiento de Apple: «Ofrecemos las experiencias más avanzadas para PC»

Apple formalizó el pasado lunes el comienzo de una transición para dejar atrás los procesadores de Intel con arquitectura x86 para emplear sus propios procesadores ARM en sus equipos Mac, tanto en los portátiles como los de sobremesa.

Para Intel, eso representa perder el 4 por ciento de sus ventas anuales, lo que se traduce en unos 3.400 millones de dólares. Tras este anuncio ahora conocemos las primeras declaraciones de Intel al respecto, y la compañía da una imagen de confianza, y más aún recordando que están por llegar sus procesadores Tiger Lake, los cuales estrenarán unos potentes núcleos Willow Cove @ 10nm que pondrán a Apple en un futuro aprieto a la hora de comparar el rendimiento de sus procesadores ARM con las CPUs más modernas de Intel, si es que esa comparativa tiene lugar, ya que la comparativa sería con productos ya lanzados para mostrar las bondades.

"Apple es un cliente en varias áreas de nuestro negocio, y seguiremos apoyándolos. Intel sigue centrada en ofrecer las experiencias más avanzadas para PC y una amplia gama de opciones tecnológicas que redefinen la informática. Creemos que los ordenadores impulsadas por Intel -como los que se basan en nuestra próxima plataforma móvil Tiger Lake- proporcionan a los clientes globales la mejor experiencia en las áreas que más valoran, así como la plataforma más abierta para los desarrolladores, tanto hoy como en el futuro".

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Como toda transición, se requiere de tiempo para llevarla a cabo, y Apple estimó que en dos años, todos sus productos Mac emplearán procesadores ARM. Hasta entonces, veremos equipos con procesadores de Intel y ARM, por lo que es de esperar que Apple emplee las CPUs Tiger Lake en futuros productos que permitan tener una comparativa real de las diferencias de rendimiento y consumo entre ambas arquitecturas bajo el mismo sistema operativo y software.

Hay que destacar, que el tiempo ha demostrado que los usuarios de Apple realmente no buscan procesadores potentes, ya que la mayoría de los equipos son empleados para uso ofimático o multimedia. La compañía indicó que uno de los principales motivos de este movimiento era crear los ordenadores que realmente tenían diseñados, y no depender de una Intel que no ha sido capaz de cubrir las exigencias de la compañía, y esto se traduce en ofrecer equipos más delgados, ligeros, con mayor autonomía y ofreciendo a la vez un mayor rendimiento de CPU y GPU respecto a las CPUs de bajo consumo "U" que ofrece Intel en la actualidad. Tocará esperar para ver si finalmente lo consiguen.

vía: TechPowerUp

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