Intel y AMD se divorcian, se acabaron las APUs de Intel con gráficos AMD Radeon

Poco les ha durado el amor a Intel y AMD, y es que si bien la compañía anunciaron una sorprendente colaboración durante el 2018, que derivó en los procesadores Intel Kaby Lake-G, las primeras APUs de alto rendimiento al unificar la microarquitectura de Intel junto a los gráficos Radeon Vega de AMD, ahora, un año después del anuncio, Intel ha revelado que esta familia de procesadores pasarán a mejor vida en breve, ya que el 31 de enero del 2020 será el último día que acepten pedidos de estas CPUs.

El motivo detrás de este divorcio es desconocido, pero ambas compañías tienen sus razones para separar su lazos y no tener ningún producto en común.

Kaby Lake G 0

Por parte de AMD, lo obvio, ahora sí son los reyes del mambo gracias a su microarquitectura Zen, solventando el principal problema de sus APUs. Si a eso le sumamos que su arquitectura gráfica RDNA está siento todo un acierto, la compañía ya puede desarrollar sus propias APUs de alto rendimiento sin depender del rival. Un claro ejemplo lo tenemos con el futuro lanzamiento de la PlayStation 5 y la 'Xbox Scarlett'.

Por parte de Intel, exactamente lo mismo pero a la inversa. Intel tenía el rendimiento por núcleo, pero no tenía la arquitectura gráfica. Ahora con los gráficos Intel Xe basados en la arquitectura Gen12 de Intel para el 2020, la compañía también podrá lanzar APUs con unos potentes gráficos integrados pensando en todos los ámbitos, desde el profesional con el diseño o edición de audio, o el más recurrido, el gaming. De esta forma, ambas compañía ahora son completamente independientes para lanzar un mismo producto, por lo que no se requiere la colaboración de tu peor enemigo para solventar tu punto débil.

vía: TechPowerUp

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