Intel tarda un año en lanzar el disipador para su SSD Intel Optane SSD 905P M.2

En noviembre de 2018, Intel lanzaba sus SSDs de la serie Optane SSD 905P M.2, y empezaba con muy mal pie, ya que llegaba en un formato M.2 22100 (22 x 110 mm), que lo hacían incompatible con muchas placas base en su día.

Por si no fuera suficiente requerir un mayor espacio respecto a cualquier otro SSD tradicional, se le sumó un problema adicional para aquellos usuarios que tuvieran una placa base de alta gama para darle cobijo: se requería de un disipador para su funcionamiento, y obviamente el problema estaba en que no incluía ningún disipador de serie para su funcionamiento.

Intel Optane SSD 905P M 1 740x158 0

Poco más tarde, EK Water lanzó un disipador de aluminio para estos SSDs, aunque claro, a 20 euros el disipador, a los que sumar los costes del envío, generaba un gran rechazo a los pocos usuarios que optaban por comprar una unidad SSD de este tipo, y más cuando Intel había indicado que estaba en conversaciones con EK Water para ofrecer los disipadores de forma gratuita.

Intel lo dejaba claro, en la propia caja del producto se podía leer que su SSD requería de "una solución de refrigeración térmica adicional" para su uso, pero lo gracioso del asunto es que no habían disipadores para estos SSDs y la propia Intel no era capaz de ofrecérselos a sus usuarios, hasta ahora, prácticamente 1 año después.

Han tenido que pasar 11 meses desde su lanzamiento para que Intel añadiera este disipador de forma adicional, eso sí, no llega ya montado en la unidad, por lo que será el propio usuario el que tenga que instalar el disipador de aluminio en el SSD antes de proceder a su instalación. Ya sabéis, más vale tarde que nunca.

Intel Optane SSD 905P M.2

vía: ComputerBase

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