Cada vez hay más gente que va a centros de rehabilitación para adictos a la tecnología

Si en algo podemos estar de acuerdo, es que prácticamente todos los jóvenes del mundo padecen una enfermedad mental llamada “adición a la tecnología“, donde el simple hecho de dejar sin acceso a un smartphone, o aislarles de Internet, acarrea desde enfados hasta insultos y, en casos extremos, agresiones, como la del joven de 14 años que apuñaló a su madre por quitarle Internet mientras jugaba.

Esta dependencia a la tecnología puede estar ligada a las redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea, juegos, YouTube, pornografía, etc. La depresión, la ansiedad, la falta de trabajo, los malos tratos y los pensamientos suicidas han reemplazado el deseo de salir al aire libre y conocer a otras personas, y aquí es donde los centros de rehabilitación entran en juego.

Adicto a la tecnología en una tienda de juegos

Los centros de rehabilitación como reSTART, la primera en abrir en inaugurar uno todo el mundo, ofrecen programas de 12 pasos que están diseñados para ayudar a los afligidos a superar sus adicciones mediante la desintoxicación en un rancho aislado en un hogar grupal. La terapia involucra el trabajo manual, como alimentar a los caballos y otros animales de granja, cocinar comidas para el grupo y otras tareas.

Los teléfonos inteligentes son reemplazados por dispositivos de función limitada que solo pueden llamar, enviar mensajes de texto, leer correos electrónicos y acceder a mapas. Los participantes aprenden a identificar y enfrentar sus problemas, crear planes de vida, encontrar trabajos y regresar al mundo real con el objetivo de mantener su vida alejada de la dependencia tecnológica-

“Es más como un trastorno alimentario, porque tienen que aprender a usar tecnología al igual que los anoréxicos necesitan comer”, dice Hilarie Cash, directora clínica y otra co-fundadora de reSTART, que se inauguró hace casi una década. Desde entonces, han agregado un programa para adolescente.

Por desgracia, según anunció reSTART, muchos usuarios suelen recaer en la dependencia tecnológica, y prácticamente la totalidad de ellos se debe a que no contaban con los ahorros suficientes para seguir el programa establecido, ya que no está cubierto por el seguro debido a que la adicción a la tecnología aún no es diagnóstico oficial. A ello se le suma que el resto de la familia debe adaptarse para evitar en una recaída.

vía: HOCP

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