La empresa privada japonesa Interstellar no consigue lanzar con éxito su cohete MOMO-2

Alrededor del globo hay más de una docena de empresas privadas enfrascadas en una carrera espacial, y a una de ellas no le está yendo nada bien, hablamos de Interstellar Technologies, la compañía japonesa que ha intentado, por segunda vez, lanzar un cohete al espacio.

Este nuevo accidente desvanece las esperanzas de Japón en la búsqueda de una próspera industria privada de vuelos espaciales. El segundo intento de Interstellar ha terminado de manera espectacular, con su cohete de 10 metros MOMO-2 estrellándose y explotando segundos después del despegue. La compañía se mostró valiente al decir que la instalación de lanzamiento se mantuvo intacta y promete que continuaría el programa, pero es difícil ser optimista.

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Interstellar aún tiene que dar a conocer qué pudo haber causado el accidente (además de una repentina falta de empuje). Sin embargo, esto no habla bien de la estrategia de la compañía hasta el momento, que se ha basado en el uso de partes existentes siempre que sea posible en lugar de diseñar todo desde cero. Obviamente, de esta forma reduce drásticamente el coste de los vuelos (el MOMO original costó 440.000 dólares frente a los 1,8 millones de dólares que cobra el gobierno como mínimo), pero claro, solo es rentable si finalmente vuela.

Tampoco ayuda a la imagen del fundador de Interstellar, Takafumi Horie, quien saltó a la fama como creador del proveedor de servicios de Internet Livedoor, pero se ha ganado la reputación de ser un empresario deshonesto y pasó dos años en prisión por fraude contable, una imagen muy deteriorada frente a grandes personalidades como Elon Musk y Jeff Bezos, quienes han progresado considerablemente en los vuelos espaciales. Puede que Horie no sea tan ambicioso, pero hay más presión que nunca para que demuestre que puede competir y darle a Japón una opción más allá del programa espacial del gobierno.

vía: Engadget

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