Intel entrará oficialmente en el negocio de las GPUs dedicadas en el año 2020

El pasado año, Brian Krzanich, CEO de Intel, anunciaba que lanzarían sus nuevas tarjetas gráficas durante el CES 2019, pero parece que aún tendremos que esperar un año más para poder disfrutar de las ‘primeras’ GPUs dedicadas de Intel, las cuales llegarán en el 2020.

Nvidia y AMD han invertido una gran cantidad de dinero en desarrollar nuevas arquitecturas gráficas, tipos de memoria o impulsar nuevos procesos de fabricación, pero a la hora de la verdad, no hay ninguna competencia entre ambas compañías, lo que le ha permitido a Nvidia mantener su liderazgo indiscutible, y eso se ha traducido en que los precios siguen siendo muy elevados para estar ante una generación de GPUs lanzadas hace 2 años.

Además de los precios, se ha retrasado en numerosas ocasiones el lanzamiento de su nueva generación de gráficas debido a que no tienen ningún motivo para hacerlo. Su rival es incapaz de hacer frente a una generación de hace 2 años, y la arquitectura Pascal está siendo millonariamente rentable, al igual que el uso de unas memorias más “obsoletas” como son la GDDR5, por lo que los márgenes de beneficio son muy superiores respecto a dar el salto a otra nueva arquitectura más cara de producir acompañada de elementos más costosos como la memoria GDDR6.

La última GPU que lanzó el gigante azul fue la Intel 740, lanzada hace más de 20 años para competir con las míticas 3DFX Voodoo 2 o la Nvidia Riva 128/TNT. Intel cuenta con recursos financieros prácticamente ilimitados, a lo que se le suma que Raja Koduri tendrá 2 años para lanzar su nueva criatura creada con licencias adquiridas a partir de AMD, por lo que la colaboración de Intel + AMD no se ha limitado a que Intel tenga las APUs Kaby Lake-G con potentes gráficos integrados, sino que da la sensación de que AMD ha facilitado a Intel su acceso al mercado de GPUs aprovechando su posición financiera dominante para plantar cara a Nvidia.

Si sumamos Intel, recursos financieros ilimitados y Raja Koduri, debería ser prácticamente imposible que algo no saliera bien de esta combinación, recordando que Intel también cuenta con sus propias fábricas de silicio con los nodos más avanzados del mercado, lo que obligaría a Intel a ofrecer un caballo ganador. Esperemos que sea en el CES 2019 cuando la compañía muestre los avances que ha realizado.

vía: Videocardz

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