Intel aumenta la producción de sus CPUs Coffee Lake con unas nuevas instalaciones en China

Ya habíamos anunciado que la disponibilidad de las CPUs Intel Coffee Lake sería limitada hasta principios de 2018. El motivo fue adelantar el lanzamiento original para placar la expansión de unos AMD Ryzen que se estaban vendiendo bastante bien sin ningún rival directo que se interpusiera en su camino.

Las ventas de Coffee Lake son bastante buenas, pero la limitación de stock se tradujo en que a día de hoy es bastante complicado comprar un Core i7-8700K, un Core i5-8600K o incluso el Core i5-8400, uno de los mejores procesadores en relación rendimiento/precio.

La gran demanda junto a un bajo stock siempre se traduce en lo mismo, el aumento de precio, y pese a esto, sigue vendiendo bien, pero con los AMD Ryzen 2 ya en el horizonte, a menos de 3 meses de su lanzamiento, Intel ha pisado el acelerador habilitando una segunda fábrica para nutrir al mercado con sus CPUs de 8ª Generación.

Mientras que todos los procesadores en la actualidad están ensamblados en las instalaciones de Malasia, la compañía ya ha certificado el respaldo de una segunda instalación de ensamblaje en Chengdu, China. Esta certificación acredita que tanto las instalaciones de prueba y ensamblaje de Malasia y China son completamente idénticas entre sí, esto se traduce en que ambas instalaciones deben ofrecer las mismas metodologías y tecnologías en los diferentes procesos de producción y calidad.

Es de esperar que a partir del 15 de diciembre el stock mejore, no se sabe cuantas unidades se producirán, pero debería ayudar a mejorar el flujo de stock y con ello reducir los precios.

vía: TechPowerUp

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