El Chapuzas Informático

Review: Gigabyte P57X v7

Hoy tenemos con nosotros uno de los portátiles más interesantes de la marca taiwanesa, el Gigabyte P57X v7. Equipado con el ultimo procesador Intel Core i7-7700HQ de la familia Kaby Lake y los gráficos Nvidia GeForce GTX 1070, permite elegir entre 3 modelos de pantallas de 17.3 pulgadas con resoluciones Full HD, 2K o 4K, perfecto para todos los gustos.

Veamos a continuacion sus especificaciones técnicas:

Gigabyte P57X v7
Procesador Intel Core i7-7700HQ (2.8 GHz – 3.8 GHz)
4 núcleos / 8 hilos
Chipset Intel HM175
Gráfica Nvidia GeForce GTX 1070 8 GB GDDR5
Intel HD Graphics 630
Memoria 2 x 16 GB DDR4 (2400 MHz)
Almacenamiento SSD M.2 LiteOn 512 GB + HDD 1 TB
Unidad optica / Caddy 2.5”
Pantalla 17.3 pulgadas Anti Glare
• 4K – 3840 x 2160 – 60 Hz
• QHD 2560 x 1440 x 120 Hz
FHD 1920 x 1080 – IPS – 60 Hz
Sis. Operativo Windows 10
Conectores 3 x USB 3.0 + 1 x USB 3.1 Type-C
Lector de tarjetas SD (HC/XC)
Jacks micrófono, auriculares
RJ-45 (Ethernet)
HDMI 2.0, D-sub, mini-DP
Bloqueo Kensington
Sonido Altavoces 2.0 (2 x 2W)
Dolby Digital Plus Home Theater
Otros Webcam HD (30 fps / 720p)
Red WiFi Intel 8260 802.11-ac
Red Gigabit Ethernet Realtek
Bluetooth 4.2
Batería 3 celdas (65 Whr)
Dimensiones 421 x 290 x 28.6 mm
Peso 3 KG (apróx.)

Antes de comenzar la review, agradecer a Gigabyte su confianza en El Chapuzas Informático al mandarnos este P57X v7 para su análisis. ¡Comencemos!
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Embalaje y Accesorios

El Gigabyte P57X v7 llega en una caja de cartón neutro que a su vez esconde en su interior una caja más estilosa que ya nos muestra la sobriedad y elegancia del producto, el cual huye de la actual estética gaming como iremos viendo.

En el interior, el portátil queda muy bien protegido por un marco de poliespan y los accesorios en dos cajas individuales.

Además de la documentación y drivers, se incluye el transformador de corriente de 200W con su correspondiente cable. Pero lo que más llama la atención es la bahía caddy que nos permite cambiar la unidad óptica del equipo por un disco SATA de 2.5 pulgadas en caliente, un detallazo a tener muy en cuenta.

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Gigabyte P57X v7

Como ya adelantábamos, el Gigabyte P57X v7 escapa de la estética gaming actual en portátiles de gama alta para ofrecer un diseño mucho más elegante, aunque la tira naranja que vemos en un lateral le da un toque de color que le sienta fenomenal. Con unas dimensiones de 421 x 290 x 28.6 mm y un peso de unos 3 KG (batería incluida), es bastante portable para ser de 17.3 pulgadas y ofrecer altas prestaciones, aunque tampoco es lo más cómodo de llevar a la espalda.

Uno de los aspectos claves de este portátil es la unidad óptica en el lado frontal, la cual como hemos ya comentado podemos sustituir por una bahía de 2.5 pulgadas con intercambio en caliente. Mientras, en el lado opuesto, encontramos dos salidas de aire.

Es en los laterales donde encontramos toda la conectividad, con un destacando los 3 puertos USB 3.0 junto a un puerto USB 3.1 Type-C, así como las salidas de video HDMI, mini-DisplayPort y D-Sub. Eso sí, como es habitual, se incluye un lector de tarjetas SD (HC/XC), los conectores jack de 3.5 mm para auriculares y micrófono, el conector RJ-45 para la red Gigabit Ethernet (Realtek), el bloqueo Kensington y, obviamente, el conector de alimentación.

Abrimos y encendemos el portátil para encontrarnos con una pantalla de 17.3 pulgadas con resolución 4K (3840 x 2160 pixeles) y una frecuencia de actualización de 60 Hz, aunque podemos optar por una pantalla con resolución 2K y 120 Hz o por una pantalla Full HD a 60 Hz IPS. Cuestión de gustos, aunque personalmente la opción intermedia me parece la ideal, aunque la definición que ofrece el 4K sea excelente para diseño, pero al no ser IPS los colores no son ideales.

El teclado de tipo chicle cuenta con retroiluminación LED blanca, aunque no se aprecia en la foto. Es de formato completo, con teclado numérico incluidos y como es habitual las teclas F1-F12 obtienen doble funcionalidad pulsando la tecla FN, al igual que los cursores y algunos símbolos matemáticos. Además, disponemos de un touchpad de amplias dimensiones.

Anotar que el portátil cuenta con un sistema de altavoces 2.0 (2 x 2W) potenciado con la tecnología Dolby Digital Plus Home Theater.

La base del portátil ofrece dispone de 5 pequeñas patas de goma para una buena estabilidad sobre la mesa. Por desgracia, no permite la extracción de la batería sin abrir el portátil, aunque una vez abierto comprobamos como esta queda atornillada.

Abrimos el Gigabyte P57X v7 y lo primero que destaca es el sistema de refrigeración dual con un total de 3 heatpipes y radiadores quizás demasiado compactos para tanta potencia, aunque lo veremos en la sección de pruebas.

Desde el centro a la esquina inferior derecha podemos apreciar las unidades de almacenamiento, ya sea el SSD M.2, el HDD mecánico de 2.5 pulgadas o la unidad óptica, la cual hemos sustituido por la bahía caddy en la siguiente imagen.

Destacar por último que la batería de 3 celdas ofrece una capacidad total de 6.830 mAh y 75,81 Wh, aunque como hemos dicho viene atornillada.
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Pruebas

Comenzamos las pruebas sobre el Gigabyte P57X v7, el cual llega con el sistema operativo Windows 10 pre-instalado. Echemos en primer lugar un vistazo a las capturas de CPU-Z para centrarnos en el procesador y las memorias.

El procesador no es otro que el nuevo Intel Core i7-7700HQ de la familia Kaby Lake fabricado en 14 nm. Este ofrece con 4 núcleos y 8 hilos, 6 MB de cache L3 y una frecuencia de 2.8 GHz que asciende hasta 3.8 GHz (Turbo Boost). Marca un TDP máximo de 45W, lógico para sus prestaciones. Eso sí, el test de rendimiento nos permite ver como comparado con un i7-7700K de sobremesa, el rendimiento está en torno a un 70%, en gran parte por unas frecuencias mucho más comedidas para mantener a raya las temperaturas y el consumo.

También podemos apreciar la configuración dual-channel de los 32 GB de memoria DDR4 a 2400 MHz, los cuales como vemos a continuación en el test de rendimiento de memorias de Aida64 ofrecen unos 30-35 GB/s, frente a los 25 GB/s que ofrecían los modelos de generación previa con memorias DDR3.

De la misma forma, el software GPU-Z nos permite comprobar cómo junto a los gráficos integrados Intel HD 630, que usaremos en el escritorio, disponemos de la tarjeta gráfica Nvidia GeForce GTX 1070. En ella, el núcleo GP104 se compone de 2048 CUDA Cores (128 TMUs, 64 ROPs) a una frecuencia de 1443/1645 MHz, unos 50 MHz menos que el modelo de referencia para sobremesa. Eso sí, se mantienen los 8 GB de memoria GDDR5 a una frecuencia de 8 GHz a través de un bus de 256 bits.

Del almacenamiento se encarga un SSD M.2 LiteOn de 512 GB bajo la tecnología NVMe que alcanza tasas de transferencia sensacionales, a la altura de un Raid0 de generación previa. Además, contamos con un HDD de 1 TB para el almacenamiento de datos de mayor peso.

Un aspecto siempre importante son las temperaturas alcanzadas en el interior del equipo, aunque no por ello son menos importantes las externas. Si bien parece que sobre el teclado marca 46ºC, estos quedan en el lado derecho y no los notaremos si lo usamos para jugar, pues tendremos esa zona seguramente libre, pero si la ocupásemos serían incluso molestos. En su interior, el sistema de refrigeración dual mantiene le procesador a unos 85ºC a pleno rendimiento (tests estabilidad Aida64) y la GPU en torno a 75ºC, temperaturas en ambos casos algo elevadas para los 24ºC de temperatura ambiente en el momento de las mediciones. Esto además provoca que los ventiladores giren a bastantes revoluciones, superando ligeramente los 50 dB mientras jugamos o realizamos benchmarks, lo cual es molesto sin poner los altavoces a buen volumen o sin usar auriculares.

Hemos comprobado también cual es el consumo eléctrico del equipo, resultando en 25W en reposo y 185W de máxima a pleno rendimiento. Gracias a ello ofrece una autonomía que va desde las 3 horas exigiéndole lo mínimo (ofimática y navegación) hasta hora y media exigiéndole en juegos, que, si bien no es demasiado, está en torno a lo esperado.

A continuación, hemos analizado el rendimiento de la gráfica dedicada haciendo uso de los benchmarks 3DMark Fire Strike, 3DMark Time Spy, VRMark y Unigine Heaven 4.0 y comparando los resultados con otros portátiles analizados anteriormente:

De ellos, podemos extraer que el rendimiento está en torno a lo esperado para un portátil equipado con el procesador Intel Core i7-7700HQ y los gráficos dedicados Nvidia GeForce GTX 1070, quedando en torno a un 10% por debajo de la configuración equivalente en sobremesa. Esto es un gran logro por parte de Nvidia, llevando las tarjetas de escritorio a los portátiles con prácticamente el mismo rendimiento.

A continuación podemos ver su comportamiento en algunos juegos, aunque podríamos coger la review de cualquier GTX 1070 de sobremesa y quitarle ese 10% para saber aproximadamente donde se situaría en nuestro juego preferido.

Mostrar por último algunas capturas del software, destacando la aplicación Smart Manager desde la que se puede configurar prácticamente todo lo referente al portátil, incluso 5 niveles de overclocking para la GPU (cosa que no recomendamos con las temperaturas observadas). Además, disponemos de un actualizador de drivers y una aplicación para el control de prioridades en la red cableada.

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Conclusión

El portátil Gigabyte P57X v7 combina a la perfección los últimos procesadores Intel Kaby Lake, concretamente el i7-7700HQ, y las memorias DDR4, concretamente 16 GB a 2400 MHz, con los gráficos dedicados Nvidia GeForce GTX 1070. Con todo ello tendremos rendimiento suficiente para jugar en una resolución Full HD Ultra sin problemas, incluso a 2K bajando parcialmente los filtros para llegar a los 120 Hz de su posible pantalla. Eso sí, para jugar en 4K vamos algo escasos y tendríamos que bajar filtros a nivel medio, mientras que tampoco parece necesaria tanta resolución para una pantalla de 17.3 pulgadas. Por tanto, es la opción intermedia (2K @ 120 Hz) la que parece más interesante si lo enfocamos a juegos, aunque en un entorno de diseño sería quizás la Full HD con panel IPS.

Cuenta además con una combinación de SSD M.2 de 512 GB y alto rendimiento y un HDD mecánico de 1 TB para el almacenamiento de datos, todo ello en un chasis bastante portable para su pantalla de 17.3 pulgadas y su rendimiento.

Podemos encontrar a la venta en España el Gigabyte P57X v7 en tiendas como Pc Componentes por 1.899 euros con la pantalla Full HD, SSD de 256 GB y 16 GB de RAM, no habiendo encontrado el resto de versiones en las tiendas españolas (al menos de momento).

Principales ventajas
+ Diseño elegante, escapa de la estética gaming actual
+ Pantalla de 17.3 pulgadas con opciones Full HD/2K @ 120 Hz/4K
+ Tarjeta gráfica Nvidia GeForce GTX 1070 (8 GB GDDR5)
+ Excelentes tasas de lectura/escritura en el SSD
+ Unidad óptica intercambiable por bahía caddy en caliente
+ 16/32 GB de memoria RAM DDR4 a 2400 MHz
+ Salidas de video D-Sub, HDMI 2.0 y Mini-DisplayPort 1.2
+ USB 3.1 Type-C + 3 x USB 3.0
Aspectos Negativos
Precio algo elevado, algo general en portatiles gaming
Temperaturas elevadas, incluso en la zona derecha del teclado
Sonoridad elevada, +50 dB
Otros Aspectos
* Procesador Intel Core i7-7700HQ
* Windows 10

Desde El Chapuzas Informático le otorgamos el Galardón de Plata al portátil gaming Gigabyte P57X v7.